Blanco y negro, Luminoso.
En la foto una mujer vestida en sedas transparentes.
De pie sobre una alfombra a rayas, una sonrisa que nos permite acercarnos.
Me mira. Me seduce. ¿Qué quiere? No habla, callada, inmóvil. Congelada.
Una imagen preciosa, intrigante. ¿Quién es ella?
Compro la fotografía, es grande, pero la llevo en la mano hasta casa.
El salón es el hábitat perfecto, la cuelgo y proyecto focos sobre ella. La observo. Pasan horas. Días. Apenas como. Me echan del trabajo. ¿Qué quiere de mí?
¿Quién es esa mujer que me está volviendo loco?
La miro. Me mira. Me seduce. Calla. Yo a su lado, descubriendo todos los perfiles.
De todos estoy enamorado. Siempre es igual, más siempre es diferente. Parece que me escucha, que me ve, que me entiende. Ella sí. Sí. ¿Puede un hombre entusiasmarse con algo que no existe? Sólo una foto.
¿Es belleza, insinuación, poder? ¿Qué es lo que me fascina?
En la foto una mujer vestida en sedas transparentes.
De pie sobre una alfombra a rayas, una sonrisa que nos permite acercarnos.
Me mira. Me seduce. ¿Qué quiere? No habla, callada, inmóvil. Congelada.
Una imagen preciosa, intrigante. ¿Quién es ella?
Compro la fotografía, es grande, pero la llevo en la mano hasta casa.
El salón es el hábitat perfecto, la cuelgo y proyecto focos sobre ella. La observo. Pasan horas. Días. Apenas como. Me echan del trabajo. ¿Qué quiere de mí?
¿Quién es esa mujer que me está volviendo loco?
La miro. Me mira. Me seduce. Calla. Yo a su lado, descubriendo todos los perfiles.
De todos estoy enamorado. Siempre es igual, más siempre es diferente. Parece que me escucha, que me ve, que me entiende. Ella sí. Sí. ¿Puede un hombre entusiasmarse con algo que no existe? Sólo una foto.
¿Es belleza, insinuación, poder? ¿Qué es lo que me fascina?
He perdido veinte kilos… y la cordura. Me echan de la casa. Vivo en un parque de las afueras, casi perdido. Ella está conmigo en medio de la naturaleza, casi perdidos.
Ella, yo y el mundo. Y robo por ella, para no morir todavía y perderla. Comer algo.
Algo. Me seduce a pesar de todo. Soy un inútil que no comprende, que no sabe, que la ama sin conocer la causa. Ella.
Así pasan varios meses, pero el invierno no perdona y este año viene con dientes afilados. Frío que atenaza. Hambre. Comida de amor que no engorda. Mareos y nieve que anticipan el final. Soy una línea recta, apenas cuarenta kilos. Ya no nada que robar, ni plantas que curen nada. Decido besarla, por primera vez y última. Rompo la fotografía en pedazos, ahora son las fotografías más bonitas del mundo. Las ingiero una a una, me alimento de ella, de nuestro amor, ¿Ella también me quiere? Dejo la imagen de sus ojos, los que me cautivan, los que me seducen. Me quiere, ¿verdad? Locura. Amor y locura.
Así pasan varios meses, pero el invierno no perdona y este año viene con dientes afilados. Frío que atenaza. Hambre. Comida de amor que no engorda. Mareos y nieve que anticipan el final. Soy una línea recta, apenas cuarenta kilos. Ya no nada que robar, ni plantas que curen nada. Decido besarla, por primera vez y última. Rompo la fotografía en pedazos, ahora son las fotografías más bonitas del mundo. Las ingiero una a una, me alimento de ella, de nuestro amor, ¿Ella también me quiere? Dejo la imagen de sus ojos, los que me cautivan, los que me seducen. Me quiere, ¿verdad? Locura. Amor y locura.
La misma cosa, poco queda y queda poco, fuerzas que se alejan con ella. Por último, quemo los restos, la imagen que me tiene en cautiverio. Lloro, como un niño. Se va, se va…Y yo con ella, sin que nadie me haya revelado su misterio.

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